
Verónica despertó el amor y la fuerza en todos los que la conocieron. Su lucha de vida dio inspiración a todo tipo de manifestaciones espontáneas desde murales repartidos en la ciudad hasta composiciones musicales que dieron color y sonido su legado en San Luis.



Canción del más allá
Autor e Intérprete: Matías Balmaceda
(Recitado)
El grillito del jazmín que en estos días muestra sus dones hoy se quedó calladito,
quizás por respeto, anunciando que se iba la Vero. La Vero Bailone.
La del abrazo apretado, la del grito cuyano para la samba mercedina.
La del barrio, la de la gente, la guerrera de cabellos del sol.
La Verito de sonrisa inmensa, la de los derechos de ellas.
Así vamos recordando, de la manito del Lisandro, caminando por Villa Mercedes... y sí...
creo que le anda faltando tanto amor al universo, que tatita Dios mandó a llamar.
Una nochecita de septiembre, le pidió a la luna que se pusiera bonita
y que viniera buscarte.
(Cantado)
Era un silencio que aturdía sin piedad,
un último latido se llevaba tu pesar,
parece incierto pero ha sido tan real,
que duele hasta el tiempo que vendrá.
Con esa tibieza del aliento que se va,
la turbulenta angustia que no deja de volver.
Corazones boquiabiertos,
mil historias que quedan por cerrar.
Pensar que me perdía entre tus brazos,
pensar que ya no volverá a pasar,
pensar que eras mía todo el rato,
pensar que ya no te veré jamás.
Ha sido breve en tu paso terrenal,
quizás lo suficiente pa’ mostrarnos la verdad,
dar por sabido que la lucha es sin igual,
y al miedo nunca darle su lugar.
Somos un compendio de pecados sin sanar,
de crueles vanidades que empañan la bondad.
Corazones boquiabiertos,
y plegarias que piden más allá.
Pensar que te abrazaba cada día,
pensar que ya no volverá a pasar,
pensar que te extrañaba cuando te ibas,
pensar que ya no ter veré jamás.
Cuanta revuelta ha dejado tu pasar,
la huella se ha hecho firme pa´l que la quiera pisar,
que no se pierdan los detalles de tu amor,
que en ellos se eternice la ilusión,
y esa gente pobre de valores y razón,
montadas en un ego que no tiene explicación.
Corazones boquiabiertos,
no repriman mis ganas de llorar.
Yo siento que tu voz es nuestra guía,
sé que nos volveremos a encontrar
a darnos un abrazo entreverado
peleando por la cruel desigualdad.
Rayo de sol, no dejes de alumbrar.
La razón, mis ganas de gritar.
Corazón, no dejas de brillar
